jueves, 17 de enero de 2008

Reparación de las estructuras de hormigón

Las actuaciones de rehabilitación de edificios son cada vez más frecuentes en ciudades como Barcelona. Muchos inmuebles son objeto principal de estos trabajos por diferentes motivos:

-Mejora sustancial del edificio.
-Cambios de uso
-Debilidad estructural
-Deficiencias por patologías de los materiales

Uno de los problemas más importantes con el que las empresas especializadas de reformas se enfrentan a la hora de la rehabilitación de un edificio es la situación en la que se encuentran las estructuras de hormigón, no tanto por la degradación de los materiales como por las posibles deficiencias en la capacidad portante de la misma, que hace imprescindible su refuerzo.

La fase inicial en esta rehabilitación, es la de saneado. Se procede al saneado de las partes huecas del hormigón, repicando el mismo en las zonas en las que aparecen roturas, manchas de óxido, grasas o aceites.

Posteriormente, se procede a la limpieza de las superficies del hormigón, que se realiza proyectando chorros de agua y arena. Las superficies deberán quedar sólidas y libres de material disgregado y de sustancias tales como aceites, grasas, etc.

Los paletas han de regenerar los volúmenes perdidos. Para ello se emplea un mortero monocomponente, a base de cemento y resinas sintéticas.

El refuerzo de las vigas, fundamental en la reforma, se hace mediante el empleo de un sistema de refuerzo de estructuras a base de pegado de láminas, con una resina adecuada. Los polímeros reforzados con fibras de carbono tienen bajo peso, alta resistencia y gran rigidez.

El adhesivo que haya rebosado debe retirarse con una espátula. Es necesario que los paletas esperen siete días hasta sobrecargas las estructuras, ya que el adhesivo va adquiriendo sus resistencias poco a poco.

No hay comentarios: